Manchas: BORRÓN Y PIEL NUEVA
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La melanogénesis es el proceso por el cual a través de la síntesis de melanina conseguimos el bronceado. Con la edad y el fotoenvejecimiento, la velocidad y capacidad de renovación de la epidermis decrece, alterando la funcionalidad cutánea y mostrando un aspecto menos uniforme y luminoso. Es entonces cuando la pigmentación aparece en la piel en forma de manchas que se han de tratar con un cuidado específico.

La exposición solar prolongada es la mayor culpable de los lentigos, los cuales aparecen asociados al fotoenvejecimiento y aumentan con los efectos acumulados de la radiación ultravioleta en las zonas expuestas al sol, principalmente el rostro. Suelen tener una forma redonda y bien definida. Para su eliminación debemos utilizar cosméticos despigmentantes que contengan principios activos como el retinol, el ácido glicólico, la arbutina, además de antioxidantes como la vitamina C. Peelings, láser, mesoterapia y luz pulsada serán nuestros grandes aliados.

Ingredientes que ayudan a la piel

Vitamina C. Una de las mejores maneras de conseguir atenuar las manchas es mediante protocolos a base de vitamina C, que favorece la renovación celular y proporciona un tono más uniforme y luminoso. Reduce la cantidad de melanina de la piel, llevando a cabo una acción despigmentante sobre las manchas y previniendo su aparición.

Ácido glicólico. Se ha convertido en uno de los ingredientes más demandados gracias a sus beneficios para conseguir una piel más luminosa y sin manchas. El ácido glicólico es un potente alfahidroxácido, que por su estructura más simple y su bajo peso molecular penetra fácil y profundamente en la piel, lo que lo convierte en uno de los más efectivos. “Debido a la exfoliación o peeling químico que lleva a cabo el ácido glicólico, conseguiremos que las pieles con tendencia a tener melasma difuminen sus manchas cutáneas”.

Retinol. Es un potente activo que estimula la producción natural de colágeno y ácido hialurónico, reduce el tamaño de los poros y aclara las manchas. Penetra en las capas profundas de la piel, gracias a su ligero peso molecular, y favorece la renovación celular.

Arbutina. Es un derivado de la hidroquinona muy popular en Asia. Potente despigmentante de la piel, es perfecto para atenuar los melasmas y las marcas asociadas a las quemaduras del sol, entre otras manchas. La arbutina está indicada para combatir la hiperpigmentación y unificar el tono de la piel gracias a sus propiedades inhibidoras de la melanina.

Ácido kójico. Es un activo de origen natural resultante del proceso de fermentación del Sake japonés (un destilado de arroz). A nivel cosmético está ampliamente avalada su actuación sobre los melanocitos, inhibiendo la síntesis de melanina, al bloquear la transformación de la L-Tirosina, un aminoácido precursor de esta. Además de una potente acción unificadora del tono, también tiene propiedades detoxificantes o purificadoras y antioxidantes. En cosmética se recomienda una concetración mínima del 1 % para lograr resultados eficaces, pero podemos encontrar fórmulas con hasta un 3 % del mismo.

Aceite de raíz de regaliz. Múltiples estudios han demostrado que funciona como un extraordinario inhibidor de la tirosinasa (enzima catalizadora de la oxidación) para reducir la pigmentación y el eritema inducidos por los rayos ultravioleta, disminuyendo el contenido de melanina cuando se aplica sobre la piel y limitando la pigmentación. Funciona como un ‘blanqueante’ de las zonas hiperpigmentadas del cutis, contribuyendo a homogeneizar el tono.

Hidroquinona. Quizá sea el compuesto químico más conocido para quitar las manchas de la piel. Actúa, también, inhibiendo la tirosinasa, enzima que convierte la tirosina en melanina.
El secreto está en encontrar una fórmula que logre disminuir la producción de la melanina a la vez que trabaje sobre la oxidación celular y la glicación, es decir, sobre el envejecimiento cutáneo a nivel global, uniformizando el tono, aumentando la
luminosidad, combatiendo las arrugas y la deshidratación.
Que disminuya en la epidermis la síntesis de melanina, que inhiba la actividad de la tirosinasa y mejore la renovación celular,
eliminando la melanina acumulada en las capas superiores de la piel. Además, hay que proteger la dermis, y los fibroblastos de su degradación prematura y prevenir la glicación, retrasando la aparición de nuevas manchas.

Tratamientos más indicados

Peeling a la carta. Se realizan con productos para descamar la piel y ayudarla a regenerarse, como son los ácidos de fruta (AHA), retinoico, fítico, láctico, pirúvico y glicólico para las manchas superficiales o de la dermis superficial. En el caso de manchas más profundas se necesita un peeling más fuerte con fenol. Pueden ser de tipo medio, como los de TCA (ácido tricoloracético). Hay que avisar a la clienta de que se dará una peladura durante 3 a 7 días y que la piel queda enrojecida al principio, aunque puede incorporarse a la rutina sin esperas, con el cuidado de aplicar la máxima protección solar. El peeling de ácido ferúlico se realiza en una sola sesión, combate las manchas y unifica la pigmentación irregular de la piel. Gracias a su gran poder antioxidante, también controla la actividad de la tirosinasa.

Mesoterapiarevitalizante cargada de antioxidantes, minerales y oligoelementos. Devuelve a la cara, el cuello y el escote su vitalidad. Con el ácido tranexámico, un medicamento sintético semejante a la lisina (aminoácido esencial), tiene la capacidad de inhibir la tirosinasa. La posibilidad de introducirlo en la dermis mediante microinyecciones, justo donde se gesta la pigmentación, e interferir su desarrollo, le convierte en una herramienta terapéutica de primer orden.

Microporación. Las micropunciones mecanizadas aseguran que la distribución de activos es completamente homogénea y más superficial que en la mesoterapia manual, lo cual, para este fin, resulta muy eficaz. En cuanto a los activos empleados, se usa ácido tranexámico para la coloración melánica y lactoferrina para tratar depósitos de hierro, que también producen coloraciones parduzcas.

Láser. Catalogado por los expertos como la solución más eficaz. Se puede combinar con cremas despigmentantes, sobre todo en manchas localizadas. Dependiendo del tipo de mancha, se utilizará un tipo u otro de láser. Algunos de los más comunes son: Q-swithched, Alejandrita de pulso variable (para los lentigos en ambos casos), láser de CO2 (para lunares o nevus), Fraxel Dual (para el melasma) y Micro Láser Peel (para manchas superficiales). Algunos trabajan con cuatro longitudes de onda diferentes para eliminar la pigmentación, minimizando el riesgo de daños en el tejido colindante. Borran lesiones pigmentadas de diversos grados y profundidades gracias a la ruptura mecánica de la melanina en la zona dañada, dando como resultado una piel luminosa y sin manchas. Otros, por su parte, utilizan picosegundos para disgregar las partículas de lesiones pigmentadas (lentigos, melasma, nevus).

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